¿Cómo prevenir la desnutrición crónica?

preventionLa desnutrición crónica puede prevenirse con acciones que comienzan desde el embarazo y continúan durante los primeros años de vida. Una alimentación saludable, el acceso a servicios de salud y el apoyo de la familia y la comunidad son fundamentales para favorecer el crecimiento y desarrollo saludable de niñas y niños.

Alimentación adecuada durante todo el curso de vida

Una alimentación saludable es fundamental para prevenir la desnutrición crónica y favorecer un crecimiento y desarrollo adecuados. Aunque la prevención comienza desde antes del nacimiento, mantener una buena nutrición en cada etapa de la vida ayuda a cubrir las necesidades del organismo y a reducir el riesgo de problemas nutricionales.

Las principales recomendaciones según la etapa de la vida son:

  • Antes y durante el embarazo: Una alimentación equilibrada ayuda a que la mujer tenga un buen estado nutricional y favorece el crecimiento y desarrollo del bebé. Además, asistir a los controles prenatales permite identificar y tratar oportunamente posibles deficiencias nutricionales.
  • Nacimiento y primeros seis meses de vida: La lactancia materna exclusiva proporciona la energía y los nutrientes que el bebé necesita para crecer, fortalece su sistema inmunológico y reduce el riesgo de infecciones.
  • De los seis meses a los dos años: Se recomienda iniciar una alimentación complementaria variada y nutritiva, adecuada para la edad del niño, y continuar con la lactancia materna hasta los dos años o más.
  • Infancia: Es importante ofrecer una alimentación variada que incluya cereales, leguminosas, frutas, verduras y alimentos ricos en proteínas para favorecer el crecimiento, el aprendizaje y el fortalecimiento de las defensas.
  • Adolescencia: Durante esta etapa aumentan las necesidades de energía y nutrientes debido al rápido crecimiento. Mantener una alimentación saludable contribuye al desarrollo físico, cognitivo y reproductivo.
  • Edad adulta: Adoptar hábitos alimentarios saludables ayuda a mantener un buen estado de salud y, en el caso de las mujeres, favorece llegar al embarazo con un adecuado estado nutricional.
  • Personas mayores: Una alimentación equilibrada contribuye a conservar la masa muscular, fortalecer el sistema inmunológico y mantener la autonomía y la calidad de vida.

Una buena alimentación durante todo el curso de vida no solo beneficia la salud de cada persona, sino que también contribuye a romper el ciclo de la desnutrición y a mejorar el bienestar de las futuras generaciones.

¿Cómo ayudan los controles prenatales a prevenir la desnutrición?

controles prenatales

Los controles prenatales permiten cuidar la salud de la madre y del bebé desde las primeras semanas del embarazo. Durante estas consultas, el personal de salud puede identificar y tratar factores que aumentan el riesgo de desnutrición, además de orientar a la familia sobre cómo favorecer un embarazo saludable.

Entre sus principales beneficios se encuentran:

Evaluar el estado nutricional de la madre

Para identificar si presenta bajo peso, sobrepeso o deficiencias de nutrientes que puedan afectar el desarrollo del bebé.

Detectar y tratar la anemia y otras deficiencias nutricionales

Mediante la administración de suplementos como hierro y ácido fólico, cuando sean necesarios.


Brindar orientación sobre una alimentación saludable

Explicando la importancia de consumir alimentos variados y suficientes para cubrir las necesidades nutricionales durante el embarazo.

Controlar el crecimiento y desarrollo del bebé

Lo que permite identificar de forma temprana posibles problemas que requieran atención o seguimiento.

Detectar y tratar enfermedades durante el embarazo

Como infecciones, hipertensión o diabetes gestacional, que pueden afectar la salud de la madre y aumentar el riesgo de bajo peso al nacer.

Promover hábitos saludables

Como mantener una buena higiene, evitar el consumo de alcohol y tabaco, y asistir a todos los controles recomendados.

¿Cómo ayudan los controles del crecimiento y desarrollo a prevenir la desnutrición?

Los controles de crecimiento y desarrollo son una de las mejores formas de cuidar la salud de niñas y niños desde los primeros meses de vida. Aunque un niño parezca sano, estos controles permiten comprobar que está creciendo y desarrollándose como se espera para su edad. En muchos casos, la desnutrición crónica o algunos problemas de desarrollo no presentan síntomas evidentes al principio, por lo que solo pueden detectarse mediante evaluaciones periódicas.

Además de medir el peso y la talla, durante estas consultas el personal de salud brinda recomendaciones personalizadas sobre alimentación, lactancia, vacunación y cuidados según la edad del niño. También puede identificar de forma temprana enfermedades, deficiencias de vitaminas y minerales o dificultades en el crecimiento, lo que permite iniciar el tratamiento antes de que afecten de manera permanente su desarrollo físico y cognitivo.

Acudir regularmente a estos controles aumenta las posibilidades de que niñas y niños alcancen su máximo potencial de crecimiento, aprendizaje y bienestar. Detectar un problema a tiempo suele hacer que sea más fácil de tratar y reduce el riesgo de complicaciones en el futuro. Por ello, aunque el niño se vea saludable, asistir a sus controles periódicos es una inversión en su salud y en sus oportunidades de desarrollo a largo plazo.

La desnutrición crónica suele avanzar de forma silenciosa. Los controles de crecimiento permiten identificar cambios que muchas veces no son visibles para la familia, ofreciendo la oportunidad de actuar antes de que el problema tenga consecuencias permanentes.

¿Por qué las vacunas también protegen la nutrición?

vacunacion

Aunque las vacunas no aportan nutrientes, sí ayudan a prevenir enfermedades que pueden afectar el crecimiento y el estado nutricional de niñas y niños. Cuando un niño permanece sano, su organismo puede utilizar la energía y los nutrientes de los alimentos para crecer y desarrollarse, en lugar de destinarlos a combatir infecciones.

Las enfermedades pueden afectar el crecimiento

Cuando un niño presenta diarrea, neumonía, sarampión u otras enfermedades infecciosas, es común que coma menos, pierda líquidos y absorba menos nutrientes. Además, su cuerpo necesita más energía para recuperarse. Si estos episodios ocurren con frecuencia, el crecimiento puede verse afectado y aumentar el riesgo de desnutrición crónica.

La vacunación ayuda a romper este ciclo

Mantener el esquema de vacunación al día reduce el riesgo de enfermedades que pueden interferir con el crecimiento infantil. Al prevenir estas infecciones, las vacunas ayudan a que niñas y niños permanezcan más saludables, falten menos a sus actividades diarias y aprovechen mejor los nutrientes que reciben a través de la alimentación.

La prevención va más allá de las vacunas

Para proteger la salud infantil también es importante adoptar otras medidas, como lavarse las manos con agua y jabón, consumir agua segura, preparar los alimentos de forma higiénica y buscar atención médica cuando un niño presenta signos de enfermedad. Juntas, estas acciones ayudan a disminuir las infecciones y favorecen un crecimiento saludable.

¿Cómo ayuda la desparasitación periódica a prevenir la desnutrición?

Las infecciones por parásitos intestinales dificultan la absorción de nutrientes, mientras que otros pueden provocar pérdida de sangre, aumentar el riesgo de anemia o disminuir el apetito. Cuando estas infecciones no se tratan, pueden interferir con el crecimiento y el desarrollo infantil.

En Guatemala, donde las infecciones por parásitos intestinales son frecuentes en algunas comunidades, la desparasitación es una medida que ayuda a proteger la salud de niñas y niños. Al reducir la presencia de parásitos, el organismo puede aprovechar mejor los nutrientes de los alimentos, lo que ayuda a tener un crecimiento y desarrollo saludables.

La desparasitación es más efectiva cuando se acompaña de otras acciones, como consumir agua segura, lavarse las manos con agua y jabón, lavar adecuadamente frutas y verduras, utilizar servicios de saneamiento y mantener una alimentación saludable. Estas medidas ayudan a disminuir el riesgo de nuevas infecciones y contribuyen a proteger el crecimiento de niñas y niños.

La desparasitación periódica en comunidades donde las infecciones por parásitos intestinales son frecuentes, especialmente en niños en edad preescolar y escolar, ayuda a  prevenir la anemia y mejorar el estado nutricional - Organización Mundial de la Salud

Agua segura, saneamiento e higiene

agua segura

Contar con agua segura, mantener limpios los espacios donde se preparan los alimentos y practicar buenos hábitos de higiene ayuda a prevenir enfermedades que pueden afectar el crecimiento y la salud.

Cuando niñas y niños consumen agua contaminada o viven en condiciones con poca higiene, aumenta el riesgo de diarrea, parasitosis y otras infecciones que dificultan la absorción de nutrientes y pueden favorecer la desnutrición.

Para proteger la salud de toda la familia, se recomienda consumir agua potable o hervida cuando sea necesario, lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar o consumir alimentos y después de ir al baño o cambiar pañales. También es importante lavar bien las frutas y verduras, cocinar los alimentos adecuadamente y mantener limpios los utensilios y las superficies donde se preparan los alimentos.

Estas acciones, aunque parecen sencillas, ayudan a reducir el riesgo de enfermedades infecciosas y permiten que el organismo aproveche mejor los nutrientes de los alimentos. Junto con una alimentación saludable y la atención médica oportuna, forman parte de las principales estrategias para prevenir la desnutrición crónica.

Suplementación y fortificación de alimentos

En Guatemala, la suplementación y la fortificación de alimentos son dos de los pilares más importantes de la estrategia nacional para prevenir la desnutrición crónica y las deficiencias de micronutrientes. A diferencia de otras intervenciones que dependen de cambios en los hábitos alimentarios de cada familia, estas estrategias permiten llegar con nutrientes esenciales a la mayor parte de la población, incluso en comunidades donde el acceso a una dieta variada es limitado.

Micronutrientes en polvo ("chispitas")
Las chispitas nutricionales son sobres de vitaminas y minerales en polvo, sin sabor ni color, que se agregan directamente a la comida del niño una vez que ya está preparada y tibia, sin necesidad de cocinarlas nuevamente. 

chispitas

Contienen una combinación de micronutrientes esenciales, entre ellos: 

  • Hierro
  • Zinc
  • Vitamina A
  • Vitamina C
  • Ácido fólico.

Están dirigidas principalmente a niños y niñas de 6 a 59 meses de edad, es decir, desde el inicio de la alimentación complementaria hasta antes de cumplir los cinco años, por ser la etapa de mayor riesgo de anemia y deficiencias nutricionales. 

Se distribuyen de forma gratuita a través de los servicios de salud como parte de los programas de prevención de la anemia infantil, y su uso continuo, según el esquema indicado por el personal de salud, ayuda a que el niño reciba estos nutrientes de forma constante, sin cambiar el sabor ni la preparación habitual de sus comidas.
Suplementación con hierro y ácido fólico


En Guatemala, la anemia por deficiencia de hierro sigue siendo un problema de salud que afecta a muchas mujeres embarazadas y a niñas y niños pequeños. Por ello, una de las principales acciones para prevenir la desnutrición y proteger la salud de la madre y del bebé es la suplementación con hierro y ácido fólico durante el embarazo.

Como parte de los controles prenatales, los servicios de salud entregan estos suplementos para ayudar a cubrir las mayores necesidades de nutrientes durante la gestación. El hierro contribuye a prevenir la anemia, mientras que el ácido fólico es esencial para el desarrollo del bebé, especialmente durante las primeras semanas del embarazo, ya que ayuda a prevenir algunas malformaciones congénitas (de nacimiento) del cerebro y la médula espinal.

En algunos casos, el personal de salud también puede recomendar suplementos de hierro para niñas y niños pequeños con mayor riesgo de anemia. Es importante que estos suplementos se utilicen únicamente bajo la orientación de un profesional de salud, quien indicará la dosis y el tiempo de uso según las necesidades de cada persona.

Suplementación con vitamina A

vitamina A


La vitamina A es un nutriente esencial para el crecimiento, la salud de la vista y el buen funcionamiento del sistema de defensas del organismo. Cuando niñas y niños no reciben suficiente vitamina A, pueden enfermarse con mayor frecuencia, especialmente de diarrea e infecciones respiratorias, lo que también aumenta el riesgo de desnutrición.

En Guatemala, donde la desnutrición crónica continúa siendo un importante problema de salud pública, los servicios de salud administran suplementos de vitamina A a niñas y niños pequeños como parte de las estrategias para proteger su salud. Estos suplementos suelen entregarse durante las jornadas de salud o en los controles de crecimiento y desarrollo, siguiendo las recomendaciones del personal de salud.

La suplementación con vitamina A complementa, pero no reemplaza, una alimentación saludable. Por ello, también es importante incluir en la dieta alimentos que la contienen de forma natural, como zanahoria, güicoy, espinaca, mango, papaya, huevos y productos lácteos. Juntas, estas acciones ayudan a fortalecer las defensas, favorecer un crecimiento saludable y reducir el riesgo de enfermedades.

Fortificación obligatoria nacional

fortification nacional


En Guatemala, algunos alimentos de consumo diario, como la sal, el azúcar y las harinas, se enriquecen con vitaminas y minerales como parte de una estrategia para mejorar la nutrición de la población. Gracias a esta medida, muchas personas reciben nutrientes esenciales a través de alimentos que ya forman parte de su alimentación habitual, lo que ayuda a prevenir la falta de nutrientes y proteger la salud.

Entre los alimentos fortificados de forma obligatoria en el país se encuentran:

  • La sal, fortificada con yodo, para prevenir los trastornos por deficiencia de yodo, que pueden afectar el desarrollo cerebral, especialmente durante el embarazo y la primera infancia.
  • El azúcar, fortificada con vitamina A, con el objetivo de contribuir a cubrir los requerimientos de esta vitamina en la población general, dado que el azúcar es un producto de consumo prácticamente universal en los hogares guatemaltecos.
  • La harina de trigo, fortificada con hierro, ácido fólico y otros micronutrientes, como parte de las estrategias para prevenir la anemia y los defectos del tubo neural a nivel poblacional.
"La fortificación de alimentos de consumo masivo, como la sal, el azúcar y la harina, permite proteger a toda la población frente a las deficiencias de micronutrientes, sin depender de cambios individuales en la alimentación." — INCAP

Tanto la suplementación dirigida a grupos de mayor riesgo, como las mujeres embarazadas y los niños menores de cinco años, como la fortificación obligatoria de alimentos de consumo diario, forman parte de una misma estrategia integral: asegurar que, más allá de la calidad de la dieta de cada familia, existan mecanismos que protejan a toda la población guatemalteca frente a las deficiencias de micronutrientes que más contribuyen a la desnutrición crónica.

Educación nutricional para madres, padres y cuidadores

Las madres, los padres y otros cuidadores tienen un papel clave en la prevención de la desnutrición, ya que son quienes toman muchas de las decisiones relacionadas con la alimentación, la higiene y el cuidado diario de niñas y niños. Ofrecer una alimentación variada, mantener buenos hábitos de higiene, acudir a los controles de crecimiento y desarrollo y buscar atención médica cuando sea necesario son acciones que favorecen un crecimiento saludable desde los primeros años de vida.

Para desempeñar este rol, es importante contar con información confiable sobre nutrición y salud infantil. Además, ayuda a aprovechar de la mejor manera los alimentos disponibles en el hogar y a adoptar hábitos saludables que beneficien a toda la familia.

La educación nutricional también busca fortalecer las prácticas saludables que ya existen en las familias y comunidades. Al mismo tiempo, brinda información basada en evidencia para resolver dudas y orientar aquellas creencias o costumbres que, sin intención, podrían afectar la alimentación y el desarrollo de niñas y niños.

Mitos y creencias sobre la alimentación infantil

¿Es mejor dejar de darle comida a un niño cuando tiene diarrea o está enfermo?

No. Durante una enfermedad, el cuerpo necesita más energía y nutrientes para recuperarse. Lo recomendable es continuar ofreciendo alimentos adecuados para su edad, en porciones pequeñas y frecuentes, además de suficientes líquidos y, si aún recibe lactancia materna, continuar con ella.

¿Debo suspender la lactancia materna si mi hijo tiene diarrea o fiebre?

No. La lactancia materna debe mantenerse durante la enfermedad, ya que aporta líquidos, nutrientes y defensas que ayudan al niño a recuperarse más rápidamente.

¿El huevo hace daño o no debe darse a los niños pequeños?

No. El huevo es un alimento muy nutritivo y una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales. Salvo que exista una alergia diagnosticada por un profesional de salud, puede formar parte de la alimentación desde los primeros meses de la alimentación complementaria (a partir de los 6 meses, no antes).

¿Las frutas o verduras "frías" empeoran la gripe o la tos?

No existe evidencia científica que lo demuestre. Las frutas y verduras aportan vitaminas, minerales y fibra que ayudan a mantener una buena salud, incluso durante la enfermedad.

¿Los niños necesitan comer carne todos los días para crecer bien?

No necesariamente. La carne es una buena fuente de hierro y proteínas, pero también existen otros alimentos nutritivos, como el huevo, el pescado, los lácteos y las leguminosas (frijoles, lentejas o garbanzos), que pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

¿Si mi hijo está "llenito", significa que está bien nutrido?

No siempre. Un niño puede tener un peso adecuado o incluso presentar sobrepeso y, aun así, tener deficiencias de vitaminas o minerales si su alimentación no es variada y equilibrada.

¿Los suplementos de vitaminas pueden reemplazar una alimentación saludable?

No. Los suplementos ayudan cuando son recomendados por el personal de salud, pero no sustituyen una alimentación variada. La mayor parte de los nutrientes debe obtenerse a través de los alimentos.

¿Los alimentos tradicionales son menos saludables que los alimentos industrializados?

No. Muchos alimentos tradicionales de Guatemala, como el maíz, los frijoles, las tortillas, las verduras, las frutas y otros productos locales, son parte de una alimentación saludable. Lo importante es procurar una dieta variada y equilibrada.

Intervenciones y programas de salud pública

La prevención de la desnutrición crónica es una responsabilidad compartida entre las familias, las comunidades y las instituciones de salud. 

En Guatemala, diferentes programas y estrategias trabajan para mejorar la nutrición, fortalecer la atención materno-infantil y garantizar que niñas y niños tengan acceso a servicios que favorezcan un crecimiento y desarrollo saludables.

Gran Cruzada Nacional por la Nutrición

La Gran Cruzada Nacional por la Nutrición es la principal estrategia del Gobierno de Guatemala para reducir la desnutrición crónica. Reúne el trabajo de diferentes instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones internacionales y comunidades con el objetivo de mejorar la nutrición de niñas y niños, especialmente durante el embarazo y los primeros dos años de vida.

Sus acciones incluyen:

  •  Promoción de la lactancia materna
  • Acceso a controles prenatales
  • Suplementación con vitaminas y minerales
  • Vacunación
  • Acceso a agua segura
  • Fortalecimiento de la educación nutricional para las familias.
La Gran Cruzada Nacional por la Nutrición promueve un enfoque integral para prevenir la desnutrición. Esto significa que no se limita a tratar sus consecuencias, sino que busca actuar sobre sus principales causas mediante acciones coordinadas que protejan la salud y el desarrollo de niñas y niños desde el embarazo.

La Ventana de los Mil Días

La Ventana de los Mil Días comprende el período que va desde el inicio del embarazo hasta que el niño cumple dos años de edad. Durante esta etapa ocurre el mayor crecimiento del cuerpo y del cerebro, por lo que una buena nutrición y el acceso oportuno a los servicios de salud pueden marcar la diferencia para toda la vida.

Por ello, las acciones de prevención se enfocan en garantizar:

  • Controles prenatales
  • Suplementación con hierro y ácido fólico durante el embarazo
  • Lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses
  • Alimentación complementaria adecuada
  • Vacunación
  • Controles periódicos del crecimiento y desarrollo.

En Guatemala, esta estrategia forma parte de las principales acciones para prevenir la desnutrición crónica y mejorar la salud infantil. Al concentrar los esfuerzos en esta etapa crítica del desarrollo, se busca que más niñas y niños alcancen un crecimiento saludable y tengan mejores oportunidades de aprendizaje y bienestar durante toda su vida.

Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP)

El Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), con sede en Guatemala, ha desempeñado un papel fundamental en la lucha contra la desnutrición en la región durante más de siete décadas. A través de la investigación científica, el desarrollo de programas y la capacitación del personal de salud, ha contribuido a mejorar la nutrición de millones de personas.

Entre sus aportes más reconocidos se encuentra la Incaparina, un alimento fortificado elaborado con ingredientes de origen vegetal, diseñado para complementar la alimentación y prevenir la desnutrición, especialmente en niñas y niños. Además, el INCAP participó en el desarrollo de Nutrilisto, un alimento terapéutico listo para consumir utilizado en el tratamiento de la desnutrición aguda en la comunidad y en los servicios de salud.

El INCAP también ha contribuido al desarrollo de programas de fortificación de alimentos, investigaciones sobre nutrición y guías técnicas que hoy respaldan muchas de las políticas públicas implementadas en Guatemala y otros países de Centroamérica.

Programa de Alimentación Escolar

El Programa de Alimentación Escolar, coordinado por el Ministerio de Educación, proporciona diariamente una refacción escolar a estudiantes del sistema público. Además de apoyar el aprendizaje y la permanencia en la escuela, este programa favorece una alimentación más saludable y promueve hábitos alimentarios adecuados desde la infancia.

Cuando es posible, también impulsa la compra de alimentos producidos por agricultores locales, fortaleciendo la economía de las comunidades y facilitando el acceso a alimentos frescos y nutritivos.

¿Dónde pueden acudir las familias?

Las familias que tengan dudas sobre la alimentación, el crecimiento o el desarrollo de niñas y niños, o que deseen recibir orientación para prevenir la desnutrición, pueden acudir al puesto o centro de salud más cercano. El personal de salud está capacitado para brindar información, seguimiento y apoyo de acuerdo con las necesidades de cada familia.

Entre los principales servicios disponibles se encuentran:

  • Puestos y centros de salud del MSPAS, donde se ofrecen controles prenatales, controles de crecimiento y desarrollo, vacunación, suplementación con hierro, ácido fólico, vitamina A y micronutrientes en polvo ("Chispitas"), desparasitación y consejería sobre alimentación infantil.
  • Hospitales nacionales, para la evaluación y tratamiento de niñas y niños que requieren atención especializada.
  • Jornadas comunitarias de salud, que acercan servicios como vacunación, monitoreo del crecimiento, suplementación y educación nutricional a comunidades rurales y de difícil acceso.
  • Personal comunitario de salud, cuando está disponible, que orienta a las familias y facilita el acceso a los servicios de salud.

Papel de la familia y la comunidad

La prevención de la desnutrición comienza en el hogar, pero también requiere el apoyo de la comunidad. Madres, padres, cuidadores, escuelas, personal de salud y líderes comunitarios pueden trabajar juntos para promover una alimentación saludable, detectar de forma temprana problemas de crecimiento y apoyar a las familias cuando enfrentan dificultades para acceder a alimentos o servicios de salud.

Aunque el acceso a los alimentos puede ser un desafío para muchas familias, es posible mejorar la calidad de la alimentación mediante una buena planificación, el aprovechamiento de los alimentos disponibles y el apoyo de los programas comunitarios. Pequeñas acciones, mantenidas en el tiempo, pueden marcar una gran diferencia en la salud y el desarrollo de niñas y niños.

¿Cómo lograr una alimentación saludable con un presupuesto limitado?

Una alimentación nutritiva no siempre requiere alimentos costosos. Muchas veces, los alimentos locales y de temporada ofrecen un buen aporte de nutrientes a un menor precio. Planificar las compras y las comidas también ayuda a aprovechar mejor el presupuesto familiar y a reducir el desperdicio de alimentos.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar son:

  • Priorizar alimentos frescos y locales, como maíz, frijoles, huevos, verduras, frutas de temporada y otros productos disponibles en la comunidad.
  • Planificar los menús de la semana, para comprar únicamente lo necesario y aprovechar los ingredientes en varias preparaciones.
  • Combinar distintos grupos de alimentos en cada comida, por ejemplo cereales con leguminosas, frutas o verduras y alguna fuente de proteína cuando sea posible.
  • Preparar los alimentos en casa, ya que suele ser más económico y permite controlar mejor la calidad de los ingredientes.
  • Aprovechar las frutas y verduras de temporada, que generalmente son más accesibles y conservan un buen valor nutricional.
  • Evitar el desperdicio de alimentos, reutilizando las sobras de forma segura para preparar nuevas comidas.

El valor de los alimentos tradicionales

En muchos hogares de Guatemala ya existen alimentos que pueden formar parte de una alimentación saludable. El maíz, los frijoles, las tortillas, los huevos, las verduras y las frutas de temporada son alimentos tradicionales que aportan energía, proteínas, vitaminas y minerales importantes para el crecimiento y el desarrollo.

Aprovechar estos alimentos y combinarlos de diferentes formas en las comidas del día es una manera sencilla de mejorar la alimentación de toda la familia sin aumentar el presupuesto. Antes de optar por productos ultraprocesados o más costosos, vale la pena dar prioridad a los alimentos frescos y locales, que además de ser nutritivos suelen ser más accesibles y fáciles de encontrar en cada comunidad.

Huertos familiares y comunitarios

huertos familiares

Los huertos familiares y comunitarios son una forma sencilla de complementar la alimentación con alimentos frescos y nutritivos. Cultivar algunas verduras, frutas o hierbas en casa puede ayudar a diversificar la dieta, reducir los gastos del hogar y tener alimentos disponibles durante gran parte del año.

No es necesario contar con un terreno grande para empezar. Muchas plantas pueden cultivarse en macetas, recipientes reciclados, bolsas de cultivo o pequeños espacios del patio. Lo más importante es elegir un lugar que reciba varias horas de luz al día y utilizar semillas o plantas adaptadas al clima de la comunidad.

Para comenzar un huerto, se recomienda elegir cultivos fáciles de cuidar y de consumo frecuente, como:

  • Tomate
  • Chile
  • Cebolla
  • Cilantro
  • Hierbabuena
  • Espinaca
  • Acelga
  • Rábano 

Si se dispone de más espacio, también pueden sembrarse:

  • Güicoy
  • Ejote
  • Pepino
  • Algunas frutas

Regar las plantas con regularidad, mantener el suelo limpio y aprovechar el abono orgánico elaborado con restos de frutas y verduras ayuda a obtener mejores resultados.

Además de aportar alimentos frescos, los huertos pueden convertirse en una actividad para toda la familia. Involucrar a niñas y niños en la siembra, el riego y la cosecha les permite aprender de dónde vienen los alimentos, desarrollar hábitos saludables y valorar el cuidado de la naturaleza. En muchas comunidades, los huertos comunitarios también fortalecen el trabajo en equipo y el intercambio de conocimientos entre vecinos.

Aunque un huerto no cubre por sí solo todas las necesidades alimentarias de una familia, sí puede ser un complemento importante para aumentar el consumo de verduras y otros alimentos frescos, especialmente cuando el presupuesto es limitado.

Referencias:

  1. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2025). Malnutrition. En: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/malnutrition [Con acceso el 22 de julio de 2026].
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  3. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Infant and young child feeding. En: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/infant-and-young-child-feeding [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  4. UNICEF. (2024). Nutrition. En: https://www.unicef.org/nutrition [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  5. UNICEF. (2024). Improving Young Children's Diets During the Complementary Feeding Period. En: https://www.unicef.org/reports/improving-young-childrens-diets-during-complementary-feeding-period [Con acceso el 22 de julio de 2026].
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  8. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2025). Immunization. En: https://www.who.int/health-topics/immunization [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  9. UNICEF. (2025). Immunization. En: https://www.unicef.org/immunization [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  10. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Diarrhoeal disease. En: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/diarrhoeal-disease [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  11. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Drinking-water. En: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/drinking-water [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  12. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Soil-transmitted helminth infections. En: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/soil-transmitted-helminth-infections [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  13. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2022). Guideline on control and elimination of human schistosomiasis. En: https://www.who.int/publications/i/item/9789240041608 [Con acceso el 22 de julio de 2026]. (Incluye las recomendaciones actuales sobre quimioterapia preventiva y desparasitación en poblaciones de riesgo).
  14. Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2023). Agua, saneamiento e higiene (WASH). En: https://www.paho.org/es/temas/agua-saneamiento-higiene [Con acceso el 22 de julio de 2026].
  15. World Food Programme (WFP). (2026). Guatemala. En: https://www.wfp.org/countries/guatemala [Con acceso el 22 de julio de 2026].

Autores

Vivian Montoya

Especialista clínica | 0 artículos

Editores

Gabriela Asturias

Psiquiatría | 0 artículos

Artículo actualizado por última vez: 3 de septiembre de 2026

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