Zika: ¿qué tan grave es esta enfermedad?
El Zika es una enfermedad causada por un virus que se transmite principalmente por mosquitos. Se ha convertido en una preocupación global, especialmente para mujeres embarazadas. A pesar de que los síntomas suelen ser leves, pueden ocurrir complicaciones graves. La prevención es importante, para ello conozca más a continuación.
¿Qué es la enfermedad de Zika?
El Zika, también llamada “fiebre del Zika”, es una enfermedad viral causada por el virus del Zika. Se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos. El mismo tipo de mosquito que transmite el dengue, chikungunya y fiebre amarilla.
La preocupación principal del Zika radica en sus complicaciones graves, especialmente para las mujeres embarazadas. Si una mujer contrae el virus durante el embarazo, existe el riesgo de que el bebé desarrolle microcefalia y otros trastornos neurológicos graves. Además, el Zika también puede estar asociado con el síndrome de Guillain-Barré, una condición poco frecuente que afecta al sistema nervioso.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Zika?
La mayoría de las personas infectadas con el virus del Zika no presentan síntomas. En casos raros, se pueden dar complicaciones en el cerebro o del sistema nervioso, como el síndrome de Guillain-Barré.
Sin embargo los síntomas más comunes suelen ser:
El riesgo en mujeres embarazadas
Las mujeres que se infectan con el virus del Zika durante el embarazo tienen un mayor riesgo de aborto espontáneo. La infección por el virus Zika durante el embarazo también aumenta el riesgo de defectos graves en los bebés, incluida la microcefalia (una enfermedad cerebral potencialmente mortal).
¿Cómo se transmite la enfermedad de Zika?
Se transmite a una persona a través de la picadura de un mosquito infectado. El mosquito se infecta cuando pica a una persona que ya está infectada con el virus.
Durante el embarazo, la enfermedad puede pasarse de la madre al feto.
El virus también puede transmitirse de una persona a otra a través del contacto sexual. En algunos casos, las personas contraen el virus a través de transfusiones de sangre o donación de órganos.
¿Cómo se previene el Zika?
No existe un medicamento o vacuna específica para curar el Zika. Sin embargo, pueden tomarse medicamentos para tratar los síntomas. Es importante el no tomar aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) hasta que se pueda descartar el dengue para reducir el riesgo de sangrado (las enfermedades se parecen mucho).
Lo que se recomienda para tratar los síntomas, es:
¿Cómo se previene el Zika?
Para prevenir el contagio de la enfermedad se puede:
1. Usar repelente de insectos, para evitar picaduras.
2. Usar ropa de manga larga, pantalones largos, botas y calcetines para proteger la piel.
3. Tomar medidas para controlar los mosquitos dentro y fuera del hogar, como colocar mallas en ventanas, puertas y sobre camas o cunas. Si ya se cuenta con mallas es necesario reparar los agujeros en ellas para mantener afuera a los mosquitos.
4. Una vez a la semana, vaciar, voltear, cubrir o desechar los artículos que retengan agua, como llantas, cubetas, macetas, juguetes, piscinas plásticas, bebederos para pájaros o contenedores de basura. Ya que los mosquitos ponen huevos cerca del agua.
5. El Zika también puede ser contagiado de persona a persona por medio de relaciones sexuales, el virus puede permanecer en fluidos corporales como orina, sangre, semen y fluidos vaginales. Por lo que para prevenirlo puede evitar las relaciones sexuales con alguien enfermo o utilizar condones.
¿Cuánto tardan en aparecer los síntomas del Zika?
Los síntomas suelen aparecer entre 3 y 14 días después de la picadura del mosquito infectado y duran alrededor de una semana.
El riesgo es más alto en regiones donde el mosquito Aedes aegypti está presente, principalmente en zonas tropicales y subtropicales como América Latina, el Caribe, África, el sudeste asiático y algunas islas del Pacífico.
Aunque el virus suele ser leve en la mayoría de los casos, los bebés y niños pequeños pueden ser más vulnerables a complicaciones si llegan a infectarse.
Aquellas personas con sistemas inmunológicos comprometidos (por enfermedades crónicas o tratamientos inmunosupresores) pueden tener un mayor riesgo de desarrollar complicaciones, aunque es poco común.
El personal de salud o voluntarios que viajan a zonas de riesgo también tienen mayor probabilidad de exposición al virus.
Referencias