Hipertensión, todo lo que se necesita saber de ella
La hipertensión, conocida como el “asesino silencioso”, ya que muchas personas la padecen sin presentar ningún síntoma de alarma. Esta condición crónica aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Adoptar estilos de vida saludables y realizar chequeos regulares es crucial para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
¿Qué es la presión alta?
La presión alta o hipertensión, es una condición en la cual la sangre pasa por los vasos sanguíneos con una fuerza demasiado alta. Es un problema frecuente que puede aumentar el riesgo de problemas de salud graves como enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y problemas renales.
Rangos de presión arterial:
Normal: Menos de 120/80 mm Hg
Elevada: de 120-129/80-90 mmHg o más
Señales de que podría tener la presión alta
La mayoría de las personas con presión alta no tienen síntomas, o suelen confundirse los síntomas con algo más, ya que los síntomas más comunes son dolor de cabeza, visión borrosa y dolor en el pecho. La mejor manera de saber si se tiene la tensión alta es tomarla utilizando un aparato para medirla.
Las personas que tienen la tensión arterial muy alta pueden presentar estos síntomas:
Factores de riesgo de hipertensión
Factores de riesgo modificables
Algunas de las causas de la hipertensión incluyen dietas poco saludables (consumo excesivo de sal, dieta alta en grasas saturadas y grasas trans, bajo consumo de frutas y verduras), inactividad física, consumo de tabaco y alcohol, y tener sobrepeso u obesidad. Además, existen factores de riesgo ambientales para la hipertensión, siendo la contaminación del aire el más significativo.
Factores de riesgo no modificables
Entre estos se encuentran antecedentes familiares de hipertensión (que alguien de su familia haya sufrido de esta condición con anterioridad), edad mayor de 65 años y enfermedades coexistentes como la diabetes o enfermedad renal.
Prevención
Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir la presión arterial alta y beneficiar a cualquier persona con hipertensión. Muchas personas que hacen estos cambios aún necesitarán tomar medicamentos. Estos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir y reducir la presión arterial alta.
¿Cómo mido mi presión en casa?
Medir la presión arterial en casa es una manera importante de monitorear la salud cardiovascular y manejar la hipertensión. Se pueden seguir estos pasos para obtener mediciones precisas en casa.
Instrucciones para medir la presión arterial en casa
Use un monitor de presión arterial automático con un brazalete que se ajuste bien al ancho de la parte superior del brazo (2 cm por encima del pliegue del codo). Evite los monitores de muñeca o dedo, ya que pueden ser menos precisos.
Es importante que 30 minutos antes de tomar la presión en casa se evite el consumo de cafeína, alcohol y/o tabaco. También, es conveniente el tener la vejiga vacía antes de medir la presión arterial y no hacer ningún tipo de ejercicio ya que esto puede aumentar la lectura.
Siéntese y descanse tranquilamente durante 5 minutos antes de tomar la medida. Debe buscar un lugar donde pueda permanecer sentado, un lugar tranquilo y cómodo, sin distracciones y tener una mesa de respaldo para el brazo en frente. Evite medir la presión arterial en un lugar frío, ya que puede afectar la precisión de los resultados.
Coloque el brazalete sobre la piel directamente (no sobre camisas ni cualquier otra prenda), aproximadamente 2 cm por encima del pliegue del codo. Asegúrese de que el brazalete esté ajustado pero no demasiado apretado; debe poder deslizar un dedo debajo del brazalete.
Asegúrese de estar sentado en una silla con respaldo, con los pies apoyados en el suelo y que las piernas no se encuentren cruzadas. El brazo debe estar relajado y sobre una mesa o superficie plana, de modo que el brazalete quede al nivel del corazón (no sostenerlo en el aire).
Las instrucciones dependen de cada medidor, pero en general, presione el botón de inicio y siga las instrucciones específicas del monitor para iniciar la medición. Permanezca quieto y en silencio. No hable ni mueva el brazo.
Anote la presión arterial sistólica (número superior) y diastólica (número inferior), así como la fecha y la hora de la medición. Tome al menos dos o tres lecturas con uno o dos minutos de diferencia entre cada una y registre los resultados. Si las lecturas son muy diferentes, repita la medición. Generalmente, se recomienda hacerlo a la misma hora todos los días para obtener una referencia consistente.
Categorías de presión arterial (números)
Los números de la presión arterial pueden clasificarse en diferentes rangos.
Una presión normal se considera en los valores de menos de 120 y menos de 80 mmHg (milímetros de mercurio), de presión sistólica y diastólica, respectivamente. Una presión elevada va desde los 120-129 y menos de 80 mmHg. La presión arterial alta nivel 1 va de los 130-139 o 80-90 mmHg. La presión alta nivel 2 de 140 o más o 90 mmHg o más alta. Y por último una crisis de hipertensión consiste en una lectura más alta de 180 y/o más alta de 120.
¿Cómo interpretar los números y qué hacer en cada caso?
Como se vio anteriormente, hay rangos diferentes de hipertensión. Cada uno de ellos debe manejarse de manera diferente, según sea el caso.
¿Cómo aprovechar al máximo la cita con el médico?
A veces al tener consulta con el médico, por ser estas de poca duración, no siempre se llegan a hacer todas las preguntas que pueden surgir en casa. También, a veces por el cambio de ambiente las personas suelen olvidar sus dudas que surgieron entre cada visita. A continuación se incluye una lista de preguntas comunes y un diario de actividades que pueden ayudar a cada persona a aprovechar al máximo su próxima visita con el médico.
Entre estas preguntas y actividades están:
1. Escribir las preguntas en un papel o en el celular y llevarlas a la consulta.
2. Compartir claramente el propósito de la visita con el equipo de atención de salud.
3. Tener una lista de los medicamentos o suplementos que se toman y cualquier dispositivo médico que se utilice.
4. Traer cualquier dato de salud que pueda ser útil, como lecturas de presión arterial y glucosa, cambios en el peso o registros de alimentos y ejercicios.
Importancia del tratamiento oportuno (temprano y continuo)
El tratamiento oportuno, temprano y continuo de la hipertensión es clave para prevenir complicaciones graves de salud y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. La presión arterial alta, es una condición que puede dañar silenciosamente el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y otros órganos si no se controla adecuadamente.
Importancia del tratamiento oportuno
Controlar la hipertensión ayuda a mantener una vida más saludable, minimizando síntomas como dolores de cabeza, cansancio y dificultades para respirar que pueden acompañar a la presión alta no tratada.
Tratar la hipertensión desde el principio puede prevenir el desarrollo de enfermedades como infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y daño renal, que están directamente asociados con la presión arterial alta no controlada.
Manejar la hipertensión puede reducir la necesidad de tratamientos costosos y hospitalizaciones relacionadas con complicaciones de la enfermedad.
Un control constante de la presión arterial reduce significativamente el riesgo de complicaciones a largo plazo, lo que puede mejorar la calidad y expectativa de vida.
El tratamiento temprano ayuda a evitar efectos dañinos, incluso antes de que los síntomas aparezcan ya que la hipertensión a menudo no presenta síntomas evidentes, pero con el tiempo puede causar daño permanente a los vasos sanguíneos y órganos vitales.
Equipo de tratamiento (multidisciplinario)
Para el tratamiento de la hipertensión se necesita de un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud que trabajan juntos para manejar la condición y mejorar la calidad de vida del paciente. Los miembros de este equipo suelen ser:
1. Médicos y Especialistas:
a) Cardiólogos: Diagnostican y tratan condiciones relacionadas con el corazón y el sistema vascular.
b) Especialistas en hipertensión: Se enfocan específicamente en el diagnóstico, tratamiento y manejo de la presión arterial alta y sus condiciones relacionadas.
c) Profesionales de atención primaria: Incluyen médicos de familia, internistas generales y enfermeras de familia, quienes proporcionan atención de rutina, exámenes físicos y pruebas básicas.
2. Enfermería:
a) Enfermeros/as: Proporcionan cuidado directo, realizan pruebas, y ofrecen educación y consejería al paciente, trabajando junto a otros profesionales de salud.
b) Practicantes de enfermería: Pueden diagnosticar y tratar problemas de salud, realizar pruebas, y brindar educación y consejería.
c) Asistentes de enfermería o médicos: Proveen cuidado básico al paciente y realizan tareas clínicas esenciales.
3. Nutricionistas:
Ofrecen asesoría nutricional, ayudando a los pacientes a seguir dietas adecuadas para manejar la hipertensión, como aquellas bajas en sodio y grasas saturadas.
4. Farmacéuticos:
Son una fuente valiosa de información sobre medicamentos, incluyendo posibles interacciones con alimentos u otros fármacos, y pueden ayudar a optimizar la terapia farmacológica.
5. Especialistas en ejercicio y fisioterapia:
Recomiendan actividades físicas seguras y efectivas para reducir la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular.
6. Psicólogos o consejeros:
Ayudan a manejar el estrés y otros factores emocionales que pueden contribuir a la hipertensión, además de apoyar en cambios de comportamiento en el estilo de vida.
Prevalencia y estadísticas en Guatemala
Datos OMS 2022:
En Guatemala, más de 4 millones de personas padecen de presión arterial elevada, pero 4 de cada 10 personas lo desconocen y del total de personas que lo padece, solamente el 20% recibe un tratamiento y únicamente el 7% está controlado.
Datos 2023 IGSS:
Se recomienda hacer revisiones periódicas a partir de los 12 años de edad, ya que está creciendo el número de adolescentes, incluso niños, con hipertensión.
El sedentarismo, el incremento de peso, la alteración del ciclo del sueño, la alimentación con alto contenido de sal y azúcar, además del estrés, predispone su aparición.
En 2022:
Referencias