Amigdalitis: causas, síntomas y tratamiento
La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas causada por virus o bacterias, que provoca dolor de garganta, fiebre y dificultad para tragar. Es una infección común, especialmente en niños. En este artículo, se exploran sus causas, síntomas y tratamientos, así como medidas para prevenir su contagio y aliviar sus molestias.
¿Qué es la amigdalitis?
La amigdalitis es una infección de las amígdalas causada por virus o por algunos tipos de bacterias.
Las amígdalas son la primera línea de defensa física del sistema inmune contra las bacterias y los virus que ingresan a la boca. Esta función puede hacer que las amígdalas se puedan infectar e inflamar.
¿Cómo se transmite la amigdalitis?
La amigdalitis se transmite principalmente a través de gotículas de saliva al toser, estornudar o hablar. También puede contagiarse al compartir utensilios, vasos o al tener contacto cercano con una persona infectada. Los virus y bacterias responsables pueden sobrevivir en superficies, facilitando su propagación al tocarse la boca, nariz o ojos.
¿Cuáles son los síntomas de la amigdalitis?
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
¿Cuánto tardan en aparecer los síntomas de la amigdalitis?
Los síntomas de la amigdalitis no aparecen de inmediato después del contagio. Si la causa es un virus, pueden tardar entre 2 y 5 días en aparecer. En casos de infección bacteriana, como la provocada por estreptococos, los síntomas suelen presentarse entre 1 y 4 días después del contacto con la bacteria.
¿Qué personas tienen un mayor riesgo de contraer amigdalitis?
Las personas con mayor riesgo de contraer amigdalitis son los niños y adolescentes, ya que su sistema inmunológico aún se está desarrollando.
También están en riesgo quienes tienen contacto frecuente con personas enfermas, como estudiantes de 5 a 15 años y personal escolar, que están en contacto directo con sus compañeros y se exponen con frecuencia a virus o bacterias que pueden causar amigdalitis.
Además, un sistema inmunológico debilitado puede aumentar la probabilidad de infección.
¿Cómo se previene la amigdalitis?
La amigdalitis es contagiosa. Esto significa que se puede pasar de una persona a otra, al estornudar o toser se pueden contagiar los virus o las bacterias que causan amigdalitis.
Para prevenir el contagio por otra persona puede:
¿Cómo se trata la amigdalitis?
Los médicos suelen recetar antibióticos para tratar la infección. Es importante tomar todo el medicamento, aunque los síntomas desaparezcan y se sienta mejor. De lo contrario, la infección podría volver a aparecer.
La amigdalitis también puede causarla un virus, por lo que los antibióticos no serán de ayuda. Al igual que con una gripe (también causada por un virus), se debe esperar varios días hasta que la enfermedad desaparezca por si sola.
En algunas ocaciones, puede realizarse una operación para sacar las amígdalas.
¿Dónde puede ir por tratamiento para la amigdalitis?
Como cualquier infección, la amigdalitis puede complicarse y ponernos en un riesgo más alto que se puede extender a todo el sistema respiratorio y a otros sistemas del organismo. Sin embargo, el tratamiento de la amigdalitis es sencillo y si se comienza de manera temprana no tendrías por qué esperar alguna complicación.
A los primeros síntomas de una infección fuerte, visita a tu médico de cabecera o asiste a un centro hospitalario.
Referencias